Eran
los primeros días del mes de diciembre de 1965
cuando en TVE comenzó a emitirse la serie
Viaje al fondo del mar, que contaba las
peripecias del submarino nuclear SeaView",
un gigante de 200 m construido por el Gobierno
de los Estados Unidos, dotado de la más alta y
sofisticada tecnología.
Aunque el "Sea View" no era
exactamente un submarino de combate, como
medida de prevención iba armado, incluso con
tubos lanza torpedos, ya que la naturaleza de
las funciones que realizaba eran de carácter
científico, si bien muchas de las misiones y
hallazgos técnicos y de las investigaciones
que llevaba a cabo por cuenta del Estado
revertían en datos de origen estratégico de
gran valor militar. Por eso, en muchas
ocasiones, era perseguido, obstaculizado e
incluso atacado por navíos enemigos.
Una sorprendente mezcla de aventuras y
ciencia-ficción que contó con numerosos
seguidores entre los mayores y niños de la
época. Los pequeños se quedaban ante el
televisor con los ojos muy abiertos, y a menudo
un tanto sobresaltados y dispuestos a no
perderse ni una sola de las fascinantes
aventuras del "Seaview o Neptuno" el
fabuloso submarino manejado por el almirante
Harriman Nelson y su comandante, Lee Crane.
Claro que los mayores peligros que acechaban al
submarino no eran los posibles enemigos
territoriales, sino que lo eran las criaturas y
monstruos de todo tipo que daba vida a la
serie. |
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