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La que podemos considerar una de las grandes
actrices españolas del siglo XX, la gran Mary Carrillo,
María Carrillo Moreno, nació en Toledo el 14 de octubre
del año 1919.
Comenzó su carrera profesional cuanto contaba apenas
dieciséis años, con la Compañía de Hortensia Gelabert, y
con la obra El juramento, de Pilar Millán Astray y, un
año más tarde ya realiza su primera gira por
Iberoamérica estrenando la obra de Alejandro Casona
Prohibido suicidarse en Primavera.
Al comenzar la Guerra Civil la actriz se va a México,
donde interviene en alguna película y contrae matrimonio
en Cuba con el actor y productor teatral Diego Hurtado,
con el que tendrá tres hijas, las también actrices
Paloma y las mellizas Teresa y Fernanda Hurtado.
Una vez terminada la guerra, Mary vuelve a España,
incorporándose a la Compañía Bassó-Navarro, pasando
después a la de María Guerrero y hace su debut en el
cine protagonizando la película Marianela, de Benito
Perojo, el año 1941, por la que España obtiene por
primera vez la copa Bienal de Cine de Venecia, y Mary
Carrillo, los premios del Sindicato Nacional del
Espectáculo y del CEC y la situó entre una de las
actrices más importantes de su generación.
Poco después abandona prácticamente los platós para
dedicarse íntegramente al teatro, a las órdenes de José
Tamayo, encabezando la compañía del teatro Español en
los conocidos Festivales de España, representando el
papel de Juana de Arco en la obra La alondra, de Anouilh,
y ¿Quién teme a Virginia Woolf? de Edward Albee,
formando también compañía propia y presentándose con
ella en el Teatro Recoletos de Madrid, así como
estrenando algunas de las últimas comedias de Jacinto
Benavente, quien escribió para ella Nieve en mayo.
El año 1954 realizó con José Tamayo la obra La
destrucción de Sagunto y Diálogos de carmelitas y, más
tarde, con Paco Rabal, interpretó en París, La vida es
sueño. Durante la temporada teatral de 1960 a 1961
protagonizó obras de éxito en distintos teatros de
Madrid como Aurelia y sus hombres, de Alfonso Paso, La
embustera, de Diego Fabri y La señorita que pintó un
biombo, de José Montoto de Flores.
En 1963, pasó al teatro Valle Inclán, de Madrid,
representando Historia de los tarantos, de Alfredo
Mañas, y La muerte da un paso atrás, de Horacio Ruiz de
la Fuente, obra de un solo personaje que también dio a
conocer a través de las cámaras de Televisión Española.
Tras estar varios años separada del teatro por propia
voluntad, reapareció en 1980 con la obra La vieja
señorita del paraíso, de Antonio Gala.
En 1984 protagonizó, junto con Concha Velasco, Buenas
noches madre, de Marsha Norman y el año 1989 estrenó en
Santiago de Compostela la obra Sorpresas, que realizó
con sus hijas, y en diciembre del mismo año intervino en
el Centro Cultural de la Villa de Madrid, en la obra de
Alejandro Casona, La casa de los siete balcones.
Ese mismo año de 1994 estrenó la obra Hora de visita, de
José Luis Alonso de Santos
En 1995 publicó el libro Narraciones y memorias y el año
2001, cuando ya contaba más de 80 años interpretó Sobre
la vida y el escenario, que era un repaso a su vida
profesional.
También dedicada a la pintura, en 1981 hizo una
exposición en la sala de exposiciones de Renfe en la
Estación de Chamartín, de Madrid.
Mary Carrillo falleció en Madrid, 31 de julio de 2009.
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